PANORAMA SEMANAL: El Senado es juez exclusivo de la elección de sus miembros

Política - 15/09/2019

Hugo Ságer, diputado provincial y posiblemente presidente de la Cámara de Diputados en un futuro gobierno de Jorge Capitanich juró como senador nacional en 1998 con una interpretación efectuada por la mayoría, que a su vez trasuntaba la idea del Gobierno de Carlos Menem que aquellos tiempos de fin de época mantenía el control no sólo sobre la Cámara Alta sino también sobre la Justicia.

 

Augusto “El Choclo” Alasino y Jorge Yoma, hoy embajador de Mauricio Macri en Perú, defendieron el ingreso de Ságer al Senado, arrebatándole la banca al radical Carlos Pavicich que era impulsado por Ángel Rozas.

 

Sería impensable que los tiempos actuales, un futuro gobierno de Alberto Fernández tuviera el control que Carlos Menem tenía en aquel Senado. Mucho menos con Cristina Fernández, como presidenta de ese cuerpo. Y de aquella jugada de Alasino y Yoma lo único que podría rescatarse hoy como vigente es que el Senado es juez de sus propios miembros. Lo expresa todavía Miguel Pichetto para oponerse a los desafueros de Cristina y del propio Menem.

 

El caso es alusivo a la empedernida y perdidosa pelea judicial a la que está lanzado el gobernador Domingo Peppo para arrebatarle la primera suplencia del Frente de Todos al intendente de Fontana, Antonio Rodas.

 

Como todos presumen, Jorge Capitanich será electo senador nacional en octubre, después de que sea electo gobernador en el mismo mes. Las condiciones para la elección de los diputados nacionales y de los senadores, sin distintas. Así, Graciela Aranda, candidata de Domingo Peppo, que perdió la PASO, es primera suplente mujer en caso de que Lucila Massin tuviera que ser reemplazada. Incluso podría ser diputada nacional si el Frente de Todos colocara los tres legisladores que están en juego, una chance remotísima.

 

Pero el criterio es distinto para el caso la elección de los senadores nacionales. La Junta Electoral del Frente de Todos ya proclamó a Rodas como primer suplente, en caso de que Jorge Capitanich decida no asumir.

 

Lo mismo decidió la juez Federal con competencia electoral, Zunilda Niremperger, en una apelación que presentó el gobernador que no se resigna a perder. Incluso parece dispuesto a ir a la Cámara Electoral Nacional y hasta la mismísima Corte Suprema.

 

Como en el caso Ságer, a Domingo Peppo no lo acompaña la legalidad en su reclamo. Lo que no está apreciando el mandatario provincial es una composición de la Corte Suprema distinta a la de los tiempos de Carlos Menem. Pero si la Justicia es otra, el Senado también es otro y estará presidido por Cristina Fernández.

 

La ex presidenta es señalada en la interna del PJ local como referente nacional que terminó vetando la jugada de Peppo suplente de Capitanich para el Senado, presunto acuerdo para la unidad del PJ chaqueño y para evitar las PASO.

 

Es poco probable que Peppo no comprenda la realidad del contexto actual en el que está inmerso.

 

Eso hace sumamente inexplicable esta cruzada judicial que está predestinada a terminar en nuevo fracaso. Alimenta esta acción la desconfianza interna de un sector del PJ llamado a hacerse mayoritario, al momento del cambio de manos de la lapicera.

 

No habrá resquicio para una salida judicial como la que pretende y si lo hubiera, no habrá un Senado que quiera incorporarlo bajo la presidencia de Cristina Fernández. Sería extremadamente denigrante para la despedida de un opaco mandato que el gobernador adquiriera un traje para un juramento que nadie quiere tomarle.